La compañía, primera en firmar un Contrato de Participación Productiva, multiplicó su producción bajo el nuevo marco legal impulsado desde Washington
El empresario Alejandro Betancourt controla North American Blue Energy Partners (NABEP), la petrolera que se ha consolidado como el mayor operador privado de crudo en Venezuela y como la compañía más grande del sector en el país. Bajo su conducción, la empresa encabeza la reconfiguración de la industria energética venezolana tras la apertura a la inversión extranjera.
NABEP ha sido la principal beneficiaria de la reforma a la Ley Orgánica de Hidrocarburos, aprobada a finales de enero, que introdujo los Contratos de Participación Productiva (CPP) como nuevo esquema de negocio. El marco normativo transfiere al operador la totalidad del riesgo de la actividad: exploración, extracción, tratamiento, almacenamiento, transporte y comercialización corren por cuenta exclusiva de la empresa, sin participación estatal en los costos.
La compañía fue la primera en suscribir un contrato bajo esta figura, firmado en abril de 2026, con una producción inicial de 23.000 barriles diarios. En la actualidad el volumen ha escalado hasta los 110.000 barriles, un crecimiento que la propia empresa cifra en 800% durante los últimos dos años, un ritmo que ningún otro operador del país ha logrado replicar.
De capital venezolano y estrechamente alineada con los intereses estadounidenses, NABEP se ha perfilado como el socio local de referencia en la estrategia energética que Washington impulsa en Venezuela, en paralelo a las reformas de las leyes de hidrocarburos y minería aprobadas por la vía rápida.
Con el modelo de los CPP en plena expansión y una producción en ascenso sostenido, la empresa de Betancourt se afianza como el actor dominante del negocio petrolero venezolano y como una de las piezas centrales del nuevo mapa petrolero que se dibuja entre Caracas y Washington.
