La emergencia provocada por la gran riada en la cuenca del Bhote Koshi mantiene en alerta a Nepal y China, donde las autoridades reportan cientos de fallecidos y personas desaparecidas como consecuencia del desastre.
En Nepal, el último balance oficial sitúa en 538 los cadáveres recuperados y en 937 las personas cuyo paradero aún se desconoce. Chitwan registra la mayor cantidad de víctimas mortales, con 221 fallecidos, de acuerdo con la Autoridad Nacional para la Reducción y Gestión del Riesgo de Desastres.
Del otro lado de la frontera, las autoridades chinas informaron de cinco fallecidos en el condado tibetano de Gyirong, igualmente afectado por la crecida, mientras mantienen en 558 la cifra de desaparecidos.
La respuesta de emergencia continúa con más de 15.000 efectivos nepalíes desplegados en las áreas afectadas. Las autoridades también reportaron más de 3.200 personas rescatadas o atendidas y más de 80 heridos trasladados a centros hospitalarios del Valle de Katmandú.

